NOTA DE PRENSA-AYUNTAMIENTO DE DRIEBES
CONFERENCIA ACERCA DE LA ESFINGE ROMANA DE CARACA (DRIEBES, GUADALAJARA)
El jueves 5 de febrero a las 19:30 h se realizará en el Salón de Actos del Museo de Guadalajara (Palacio del Infantado, Pl. de España, s/n) una conferencia en la que se dará a conocer una importante novedad arqueológica resultado de las excavaciones realizadas en el verano de 2025 en el sector de la necrópolis de época visigoda junto a la ciudad romana de Caraca (Driebes, Guadalajara).
Esta excavación se desarrolló gracias al convenio firmado entre la Diputación de Guadalajara y el Ayuntamiento de Driebes, con el apoyo del Ayuntamiento de Brea de Tajo y la Asociación de Amigos del Museo de Guadalajara. El “Proyecto de excavación arqueológica en la necrópolis visigoda de Caraca (Driebes, Guadalajara) y los niveles carpetanos en ese sector” fue dirigido por Emilio Gamo Pazos (Museo Arqueológico Nacional), Javier Fernández Ortea (arqueólogo), Saúl Martín González (arqueólogo), Santiago David Domínguez Solera (Heroica arqueología). El equipo interdisciplinar de investigación contó ese año con la colaboración de un amplio número de expertos que analizaron el yacimiento desde distintas ópticas, incluyendo a Antonio Alvar Ezquerra (Universidad de Alcalá), Ana Gracia Rivas (Museo Nacional de Antropología), José María Murciano Calles (Museo Nacional de Arte Romano), María Luisa Cerdeño Serrano, Daniel Cordero Bordejé, María Ángeles Perucha Atienza (IGME-CSIC), Miguel Ángel Rodríguez Pascua (IGME-CSIC), José Francisco Mediato Arribas (I.G.M.E.-CSIC), Andrés Díez Herrero (IGME-CSIC), Helena Gimeno Pascual (Centro CIL II-Alcalá de Henares), Daniel Méndez García (Revives.es y UFV), Alexander Bar-Magen (Museo Nacional de Arte Romano), Ana Fernández Jiménez y Paula Carmona Quiroga (Instituto Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, IETcc-CSIC), Magdalena Barril Vicente, Sergio Remedios Sánchez (UNED-Senior), Álvaro Sánchez Climent, Miguel Zorita Bayón y Carmen Álvar Beltrán (dibujantes). Se ha contado asimismo con la colaboración experta de la profesora Teresa Chapa para el estudio detallado de la escultura.
Durante las citadas excavaciones arqueológicas se localizaron varios de fragmentos de una excepcional escultura romana que representaba una esfinge, sentada sobre sus cuartos traseros y que se levanta sobre sus patas delanteras. Los fragmentos recuperados durante las excavaciones representan el ala izquierda, gran parte del cuerpo, las patas traseras y el arranque de las delanteras, habiendóse perdido la cabeza de la escultura; también se conserva una de las cuatro esquinas de la plataforma plana que sostenía la escultura, tallada en el mismo bloque. Aun así, podemos reconstruir el aspecto que tendría esta interesante escultura. Se observa como el escultor tenía gran calidad técnica, como demuestra la representación de cinco costillas marcadas y parte de un mechón de pelo que caía entre el ala izquierda y el cuello. La disposición del ala conservada muestra que se encontraba extendida. Sobre el ala se observan restos del estuco que recubría la pieza y que podría estar policromado. Destaca el carácter proporcionado y esbelto, así como la calidad técnica de la pieza.
La escultura que tratamos fue hallada durante las excavaciones arqueológicas del año 2025 en el sector al sureste del Cerro de la Virgen de la Muela, junto al río Tajo, en un punto estratégico al lado del acceso de la vía Complutum-Cartago Nova. Esta zona tiene una prolongada ocupación, localizándose restos de talla lítica del Paleolítico Medio y Superior, así como un barrio extramuros del oppidum carpetano de Caraca. Posteriormente, se localizan los niveles romanos en los que se encontró la esfinge y, por último, una necrópolis con cientos de tumbas de época visigoda de los siglos VI-VII d. C. que, a su vez, muestra dos fases, en una estratigrafía horizontal. En esta zona se encontró en el año 1597 una ocultación de objetos argénteos datada a finales del siglo III a. C., la segunda parte de la cual, conocida como el Tesoro de Driebes, fue localizada de forma fortuita en el año 1945 durante la construcción del Canal de Estremera y que, actualmente, se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional.
La escultura se encontró derrumbada sobre el suelo junto a una estructura de planta rectangular, formada por sillares de piedra yesífera, bien escuadrados, aunque desgastados, de época romana imperial, que se orienta en sentido noreste-suroeste. El contexto arqueológico y las características de la esfinge de Caraca llevan a proponer una cronología de la misma en época romana altoimperial.
La esfinge era un animal mitológico cuya representación estuvo muy extendida en Egipto, Grecia, el mundo ibérico y romano. Esta criatura tenía las alas de ave, el cuerpo de leona y la cabeza de mujer. De hecho, la esfinge de Caraca muestra marcadas sobre el vientre los cuatro pares de mamas de leona.
La iconografía de la esfinge es bien conocida en el mundo clásico, pues tiene origen oriental, con marcado carácter apotropaico (protector), cuyo significado se reelabora por los griegos, especialmente en relación con el mito de Edipo y la esfinge (Sófocles, Edipo Rey). La esfinge hallada cumple precisamente este papel apotropaico y, probablemente, formaba parte de un monumento de carácter funerario cuya basa sería la citada estructura de sillares bien escuadrados. Conviene señalar que durante la excavación de esta estructura se encontró tierra cenicienta, pero no restos humanos cremados ni elementos de ajuar asociables a una sepultura de incineración. En relación con esto último, hay que destacar que la citada estructura y su entorno se encuentran bastante alterados por la existencia posterior de la necrópolis visigoda y, por otra parte, por las tareas agrícolas que se han desarrollado en este paraje hasta el siglo XX. Se conocen esfinges funerarias en otras partes de la Hispania romana, como Baetulo (Badalona), Augusta Emerita (Mérida) y Segobriga (Saelices, Cuenca).
El trabajo de campo realizado por los geólogos del IGME-CSIC ha determinado que la roca que se utilizó para la escultura es un yeso margoso masivo, de color grisáceo y aspecto noduloso, con presencia de nódulos de yeso blanco sacaroideo. Este tipo de roca del Mioceno es muy abundante en la zona, habiendo afloramientos a tan solo una decena de metros del hallazgo, por lo que la esfinge se elaboró con materiales de la zona. Estos restos escultóricos, realizados en piedra yesífera local, eran en consecuencia obra de un escultor local o de uno itinerante que se habría desplazado a este área junto a la salida meridional de Caraca para realizar la talla.
La escultura, que se conserva en el Museo de Guadalajara, ha sido intervenida por el equipo de conservación-restauración de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, integrado por la profesora Fátima Marcos Fernández, las conservadoras-restauradoras Javier Fernández, Zaira Villa, Klo Nieto y Virginia Lozano, y las alumnas del Grado de Conservación del Patrimonio Cultural. Este equipo ha iniciado las labores de conservación consistentes en la eliminación parcial de la matriz y la consolidación del yeso, que se encontraba muy alterado y frágil. También ha procedido a su documentación exhaustiva mediante fotogrametría con luz visible, infrarroja y ultravioleta. En una segunda fase de trabajo está prevista la eliminación de los restos de suciedad superficial y la realización de un soporte expositivo.
La campaña de micromecenazgo
El redescubrimiento de Caraca en Driebes (Guadalajara) ha tenido gran repercusión en medios de comunicación de ámbito nacional e internacional. A raíz del hallazgo se ha celebrado un congreso, publicado monografías y organizado iniciativas culturales como el certamen de murales “Ruranos” en Driebes. En 2024, el yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural, por Acuerdo de 22/01/2024, del Consejo de Gobierno de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, el yacimiento arqueológico del Cerro de la Virgen de la Muela y su área arqueológica, en Driebes (Guadalajara) -DOCM 26 de enero de 2024-. En el año 2025 se realizó en el Museo de Guadalajara la exposición temporal “Caraca, la ciudad perdida” con un notable éxito de público.
Las 9 campañas de excavaciones arqueológicas realizadas en este yacimiento han demostrado que esta ciudad perdida es, sin duda, un yacimiento fascinante. Sin embargo, atraviesa un momento crítico, pues el Ayuntamiento de Driebes necesita expropiar los terrenos para poder continuar las excavaciones en este yacimiento arqueológico del Cerro de la Virgen de la Muela, garantizando así su conservación, protección y difusión, para lo que es necesario que las tierras donde se ubican los restos arqueológicos más destacados pasen a propiedad municipal. Esto implica un desembolso económico que un ayuntamiento con 331 habitantes no puede costear en solitario. En consecuencia, se ha realizado un llamamiento a todas las personas, asociaciones, empresas e instituciones para ayudar en esta campaña de mecenazgo que el Ayuntamiento de Driebes realiza a través de la plataforma de Hispania Nostra.
El Ayuntamiento de Driebes presentó la campaña de micromecenazgo “Salvemos la ciudad romana de Caraca” en dos conferencias en el Museo de Guadalajara y el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
Durante la conferencia del lunes 19 de enero en el Museo de Guadalajara la diputada de Cultura, Sabrina Escribano, dio a conocer la noticia de que la Diputación provincial de Guadalajara destinará 35.000 euros a la adquisición de los terrenos donde se asienta la ciudad romana de Caraca, el 50 por ciento del coste total de adquisición de las parcelas. El Ayuntamiento de Driebes agradece de corazón este gran anuncio, que implica un paso importante en la protección de este excepcional patrimonio histórico.
El gran apoyo recibido ha permitido alcanzar el objetivo mínimo de la campaña de micromecenzago de 30.000 euros que permite, junto con la aportación de la Diputación, la adquisición de la totalidad de los terrenos en los que se ubican las estructuras más relevantes de la antigua ciudad romana de Caraca. Asimismo la campaña de mecenazgo ha conseguido superar el el objetivo óptimo planteado de la campaña de 55.000 euros, de modo que la cantidad recaudada por encima de los 30.000 euros y hasta los 55.000 será empleada en financiar los gastos de las siguientes intervenciones arqueológicas en la ciudad romana de Caraca.
Asimismo, el Ayuntamiento de Driebes anuncia que la campaña de micromecenazgo seguirá abierta hasta el sábado 28 de febrero, las aportaciones recaudadas por encima de los 55.000 euros serán invertidas en la investigación y conservación de esta ciudad romana. Por lo tanto, el Ayuntamiento de Driebes anima de nuevo a la sociedad civil, empresas, asociaciones y la ciudadanía en general a colaborar con esta campaña de micromecenzago para poder investigar y conservar este excepcional yacimiento arqueológico.
Las aportaciones a la campaña de micromecenzago “Salvemos la ciudad romana de Caraca” se pueden realizar a través de Hispania Nostra:
https://www.crowdants.com/hispania-nostra/salvemos-la-ciudad-romana-de-caraca/5410
Se recuerda que según la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo las donaciones a esta campaña de micromecenazgo contarán con una serie de beneficios fiscales. En el caso de las personas físicas (IRPF) en los primeros 250 € de donación, la desgravación es de hasta el 80%; en cantidades superiores a 250 €, la desgravación es de hasta el 80% para los primeros 250 € y de hasta el 40% para el importe restante. En el caso de personas jurídicas (Impuesto de Sociedades) la desgravación será de hasta el 40%. Para más datos acerca del régimen fiscal de las donaciones consultar la web de Hispania Nostra:
https://crowdfunding.hispanianostra.org/quienes-somos
Las personas que colaboren con la campaña, en función de la cantidad donada, recibirán detalles simbólicos en reconocimiento de su contribución. Estos se detallan en la web de Hispania Nostra:
https://www.hispanianostra.org/micromecenazgo-proyectos-en-campana/#
Sobre Caraca
La antigua ciudad de Caraca se localiza en el Cerro de la Virgen de la Muela (Driebes, Guadalajara). La identificación de Caraca ha sido objeto de discusión desde el siglo XVI, asociándose tradicionalmente con Guadalajara. Esta interpretación influyó en el nombre de sus habitantes y en la fundación de entidades como el Ateneo Caracense. Fue en los años 80 cuando Jorge Sánchez-Lafuente y Juan Manuel Abascal propusieron una nueva hipótesis: situar Caraca en el Cerro de la Virgen de la Muela. Desde el año 2016, el Equipo Arqueológico Caraca lleva a cabo investigaciones en este lugar.
Caraca se encontraba en el Cerro Virgen de la Muela (Driebes, Guadalajara), un emplazamiento frecuentado desde tiempos de los cazadores-recolectores del Paleolítico hasta la época visigoda. Entre su legado destaca un depósito de objetos de plata enterrado en el siglo III a.C. por los carpetanos: el Tesoro de Driebes, que se expone en el Museo Arqueológico Nacional. Este tesoro fue hallado en 1945 y está compuesto por 1480 piezas de plata, con un peso total de 13,8 kg. Entre los elementos más singulares está la conocida como “Fíbula de Hércules”, adornada con motivos mitológicos.
Este enclave y su entorno fueron testigo de importantes episodios históricos. Enfrentó a los carpetanos con figuras como el general romano Sertorio, quien finalmente la conquistó en el año 77 a.C., según relata Plutarco y es posible que en su entorno se produjera la Batalla del Tajo entre Aníbal y una coalición de pueblos hispanos liderada por los carpetanos en el año 220 a. C. Todo esto convierte a Caraca en un referente arqueológico de enorme valor.
El Anónimo de Rávena mencionó Caraca entre Complutum (Alcalá de Henares) y Segóbriga, dentro de la vía Complutum-Cartago Nova. Las investigaciones modernas, así como el uso del georradar han documentado un tramo de vía romana junto a la ciudad. Ptolomeo citó Caraca entre las poblaciones de los carpetanos.
En la Edad del Hierro, el lugar fue un oppidum carpetano. La cantidad y variedad de restos en superficie, junto al Tesoro de Driebes, lo confirman. Caraca se encontraba en una posición estratégica sobre los vados del Tajo, lo que la convirtió en punto de interés para cartagineses y romanos.
La incorporación del territorio a Roma en el siglo II a.C. dio paso a un lento proceso de romanización. Caraca se transformó gradualmente en una ciudad con las infraestructuras propias del modelo romano. En su momento de mayor esplendor (siglos I-II d.C.), se edificaron termas públicas, el foro, viviendas, un ustrinum (pira funeraria) de grandes dimensiones y un acueducto de más de 3 km que abastecía a la ciudad desde el manantial de Lucos. Esta obra, construida en opus caementicium, representa la eficacia de la ingeniería hidráulica romana.
A partir de mediados del siglo II d.C., Caraca entró en declive. Los edificios públicos perdieron su función original y se reutilizaron como espacios de hábitat. Finalmente, la población se desplazó hacia el entorno rural.
Siglos después del abandono de Caraca, en los siglos VI-VII d.C., a los pies del cerro, se estableció una necrópolis visigoda con cientos de tumbas orientadas en sentido este-oeste. Algunas de estas son tumbas de cista construidas con lajas de piedra y otras son fosas simples recubiertas de grandes losas de piedra yesífera.
AYUNTAMIENTO DE DRIEBES (GUADALAJARA)




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